“Apocalipsis antibiótico”

Ese es el titular que dio el diario inglés “The Guardian” a las innumerables evidencias sobre resistencia bacteriana a los antibióticos que está causando miles de víctimas alrededor del mundo.

Así lo comunicaron los científicos en el encuentro de la Sociedad Estadounidense de Microbiología en octubre de 2017.

Todas las alarmas saltaron cuando se ha observado resistencia a la colistina. Este antibiótico es la mezcla de colistina A, B y C que pertenecen al grupo de polimixina E cuya masa molecular es de 1,1 KD y que contienen decapéptidos básicos cíclicos, ácido diaminobutírico, aminoácidos dextrógiros y levógiros.

Esta variedad estructural determina su mecanismo de acción el cual es causar daño en la membrana citoplasmática comportándose como detergentes catiónicos o surfactantes, debido a su capacidad de interactuar con los fosfolípidos de la membrana bacteriana.

Este antibiótico se aisló en la década de 1950 de la bacteria Paenibacillus polymyxa y, debido a los efectos adversos graves, se restringió al uso veterinario.

Actualmente se utiliza como medicamento de “ultima alternativa” contra diversas bacterias resistentes a otros antibióticos.

Hay diversos mecanismos de resistencia frente a la colistina uno de ellos es reducir la accesibilidad a los sitios de unión en la membrana.

Últimamente se ha descrito otro mecanismo de resistencia que tiene que ver con el gen de “resistencia a la colistina movilizada” (mcr-1) el cual se encuentran en plásmidos, como sabemos, el material genético plasmídico es uno de los mecanismos de propagación más eficientes de resistencia a antibiótico al presentar pocos pares de bases. El mcr-1 sintetiza la enzima fosfatidiletanolamina transferasa el cual transfiere un residuo de fosfoetanolamina al lípido A presente en la membrana celular de bacterias gramnegativas lo cual conlleva a su degradación y permeabilidad.

Este gen plasmídico se ha encontrado al menos en 5 bacterias diferentes: Escherichia coli, Salmonella enterica, Klebsiella pneumonia, Enterobacter aerogenes y Enterobacter cloacae.

¿Qué hacer?

Lo mencionaron en el encuentro:

No recetar antibióticos cuando no se requiere, no vender indiscriminadamente antibióticos y no utilizarlos como promotores de crecimiento en la industria veterinaria.

A los profesionales de la salud nos compete esta gran responsabilidad.

Si deseas conocer los tipos de mecanismo de resistencia a los antibióticos o si deseas conocer cómo utiliza la industria veterinaria los antibióticos como promotores de crecimiento espera nuestras próximas publicaciones…Si te gustó comparte esta publicación y dale like a nuestra página.

Hasta pronto!!! (C. Ortiz)

Apocalipsis Antibiótico

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