Morir de amor realmente por culpa de las catecolaminas.

Ocurrió que en Siria el rey Seleuco (general de Alejandro Magno y fundador de la dinastía Seleucida), quien gobernó con mano férrea, tuvo un hijo llamado Antioco quien presentó graves síntomas que preocuparon a su padre, para lo cual llamaron al mejor médico griego de la época.

Erasístrato fue un médico clínico, anatomista y fundador de la Escuela de Alejandría de medicina, descubrió la importancia del sistema nervioso y del sistema circulatorio.

Al examinar a Antioco lo encontró gravemente enfermo observó los siguientes síntomas:

Deseo de suicidio, palpitación violenta del corazón, alteración del pulso, palidez, dificultad al hablar, temblores y mareos.

Después de conversar y analizar a su paciente, Erasístrato llama a todas las jóvenes hermosas de palacio, pero observó que ninguna tenía efecto sobre el príncipe hasta que pasó por allí su madrastra Estratónice, y desencadenó todas los signos y síntomas mencionados.

Como sabemos actualmente todos lo observado es una respuesta adrenérgica hacia el ser amado.

En estas circunstancias se puede observar liberación de adrenalina y noradrenalina. A nivel de la pupila se produce midriasis por unión a receptores alfa adrenérgicos, a nivel del corazón ambas catecolaminas se unen a receptores beta 1 del cardiomiocito lo cual desencadena activación de proteínas Gs, activación de adenalito ciclasa y PKA, fosforila canales de raniodina del retículo sarcoplásmico, liberación de calcio, este calcio fosforila fosfolamban dejando libre a SERCA, todo esto trae como resultado que el dromotropismo (conductividad eléctrica) y el inotropismo (fuerza de contracción) aumentan drásticamente. En vasos sanguíneo las catecolaminas, a mayor concentración, son más afines a receptores alfa lo cual causa vasoconstricción es por ello que aumenta la presión arterial. A nivel de las vías respiratorias producen broncodilatación por estímulos de receptores beta 2. a nivel del tubo gastrointestinal se produce disminución del peristaltismo y a nivel de la vejiga se produce disminución de la diuresis por relajación de la pared de la vejiga y contracción del esfínter. 

A todos estos signos y síntomas observados por Erasístrato los llamó “El mal de Amor” y comunicó al rey que el príncipe “sufría de un amor imposible”.

Tras el diagnóstico y al ver a su hijo al borde de la muerte, Seleuco renunció a Estratonice para que se casara con su Antíoco.

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¿Morir de amor?
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